
En estos últimos días de adviento, me imagino que muchos están celebrando en sus comunidades las posadas o las misas de aguinaldo en preparación para la noche Buena. En el evangelio del cuarto domingo de adviento escuchamos sobre el detalle de la anunciación del ángel Gabriel a María, que para muchos está tan envuelta en nuestra memoria de la historia de Navidad. (
“Ave María” de Jaime Cortez, en
Adviento) Nos imaginamos al ángel, a María y a José, personajes que nos invitan a revivir la historia y reanimar la fe para encontrar el sentido profundo de lo que es la Navidad que estamos por celebrar.

En estos mismos días les recomiendo buscar tiempo para reflexionar a diario, a solas o con la familia, sobre el regalo de la encarnación – Dios se humilló y se hizo hombre para salvarnos. ¿En qué formas “encarnamos” a ese mismo Dios en nuestras vidas? Hay muchos seguramente en nuestras propias familias y comunidad que necesitan la esperanza de esta buena nueva. Oramos juntos con ellos: “Ven, Señor”. (
“Ven, Señor” de Diego Correa y Damaris Thillet, en
Del Pesebre a la Cruz) Seguramente, el recuerdo del Señor que vino en la historia como un niño y quien veneramos en nuestros belenes o nacimientos que tenemos en nuestros altarcitos en casa. Pero también, existe una esperanza del Cristo que viene de nuevo y que esperamos. ¿Cómo podemos dar este mensaje a un mundo que espera y necesita?

Les felicito en su compromiso a mantener la fe y ayudar a aquellos a quienes sirven a celebrar la misma. Mi oración para todos en las palabras de bendición de un buen amigo: Que Dios les bendiga a todos y que les conceda una experiencia profunda de la Navidad del Señor, que pueda ser precursora de la mejor noticia para el año entrante. (
“Un Niño Nos Ha Nacido” de Alberto Taulé, en
Dia de Fiesta)